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  • June 21 , 2020
  • 4 min read

Cómo enseñarles a los niños la importancia del dinero

Es bien sabido que los niños aprenden del mundo que les rodea. Y nosotros, los adultos, necesitamos dar el ejemplo. La forma en que los hijos manejarán los asuntos de dinero más adelante en la vida estará influenciada por lo que ven y aprenden cuando son niños. Es nuestro deber preparar a los hijos para un futuro financiero brillante hablándoles de dinero desde que son pequeños.

Dada la crisis económica que estamos viviendo, es imprescindible que los niños aprendan desde pequeños sobre finanzas (adecuando los temas a su edad) para no repetir los errores de los padres y que puedan vivir vidas financieramente sanas cuando les llegue el momento.

Habla con ellos de dinero lo más pronto posible

Para un niño pequeño, el concepto del dinero es algo bastante abstracto, entonces ¿cómo puedes hablar con ellos sobre el tema? Hay escritores como Beth Kobliner, autora del superventas Get a Financial Life, que afirma que a los 3 años los niños pueden llegar a comprender aspectos financieros como el del ahorro y del gasto y un estudio de la Universidad de Cambridge revela que los hábitos relacionados con el dinero pueden desarrollarse alrededor de los 7 años.

Habla con ellos de dinero lo más pronto posible

Siendo así, ¡manos a la obra!

Enséñales de dónde proviene el dinero y para qué sirve

Hablemos del dinero con los niños de forma divertida y a modo de juego. Puedes pretender que van de compras y usar monedas para enseñarles como funcionan las transacciones. O bien, involúcralos en las compras semanales en el supermercado. Hazles una lista de los artículos que se van a comprar. Si no saben leer, puedes dibujarles los artículos que se requieren comprar, de este modo te ayudan a encontrar los artículos y además, adquieren el hábito de apegarse a una lista de compras.

Una vez que comprendan que el dinero sirve para adquirir cosas, platícales que el dinero ‘no crece en los árboles’ sino que se consigue a cambio del trabajo que desempeñas, y que ellos desde pequeños también pueden obtener dinero a cambio de realizar alguna actividad de forma recurrente en casa.

Enséñales que deben aprender a esperar para poder obtener algo que desean

Esta es una de las lecciones más difíciles de aprender y aplica para cualquier cosa y no nada más para el dinero. Un ejemplo muy claro es cuando el niño debe hacer cola esperando turno para subirse al tiovivo en una feria, o cuando se hace cola en el supermercado para pagar la compra semanal. El mismo principio aplica para poder comprar algo que se desea y no se cuenta con el dinero en ese momento.

Una vez que tengan dinero, enséñales a distribuirlo

Más tarde o más temprano un niño tendrá dinero, ya sea porque lo reciba como regalo de cumpleaños o de navidad o por haberlo “ganado” haciendo alguna tarea en casa. Desde el momento en que reciba su primer dinero enséñalo a distribuirlo en tres.

Pon a su disposición tres recipientes o chanchitos para los siguientes propósitos: “ahorro”, “gasto”, “compartir”. Cada vez que reciba algún dinero, deberá dividirlo en tres partes iguales y depositar cada parte en su recipiente correspondiente:

  • El chanchito del gasto puede destinarlo para comprar pegatinas o caramelos
  • El chanchito para compartir estará destinado para ayudar a alguien que lo necesite o para alguna noble causa
  • El chanchito del ahorro le servirá para poder guardar el dinero para poder comprar algo más costoso. Esto te permitirá generar en el niño el hábito del ahorro. Asegúrate que su meta de ahorro sea algo asequible que pueda conseguir en un tiempo relativamente corto, de lo contrario solo generarás frustración.

Una buena práctica, es que cada vez que reciba dinero y lo distribuya en sus chanchitos cuente cuaánto dinero tiene ahorrado, de esta forma sabrá cuanto más le falta para poder llegar a su meta.

Ábrele una cuenta en el banco

Los chanchitos físicos pueden sustituirse por una cuenta de ahorros en el banco, que además pueden pagarle intereses. Explícale cómo un banco te paga intereses por guardar tu dinero ahí y de la misma forma, cuando tu les pides un préstamo, también te cobran intereses por hacerlo.

Explícale que si deja su dinero ahí por mucho, mucho tiempo y hace el hábito de ahorrar de forma constante puede llegar a juntar dinero para adquirir algo más grande o para algún imprevisto.

Nada es gratis, ¡incluso los dulces cuestan dinero!

Muchas veces nos es más fácil acceder a las demandas de nuestros hijos para evitar una escena frente al mostrador de dulces negándoles lo que están pidiendo. Los niños deben aprender que no siempre se les puede comprar todo lo que desean, y que no vamos a ceder cuando ya se dijo que no es no, de lo contrario, ¿qué les estamos enseñando a nuestros hijos sobre el manejo del dinero cuando cedemos?

Cuando se trata de niños, establecer límites claros a menudo ayuda. Cuando haces tus compras planeadas siguiendo tu lista de compras y tu hijo desea algo que no está contemplado, como sería una barra de chocolate, explícale que para poder pagarla deberán devolver otra cosa de la lista o de lo contrario el dinero no alcanzaría para surtir la lista de compras.

Esta es una buena forma de ir frenando las compras impulsivas. Si realmente no necesitas algo, y por eso no estaba en la lista, no debe comprarse.

Todos los hábitos relacionados con el dinero, buenos o malos, que lleguemos a formar en los hijos repercutirán en su comportamiento como adultos, así que procuremos que adquieran buenos hábitos desde pequeños.

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